Es muy común escuchar en nuestra consulta diaria preocupaciones de padres y adultos sobre la posición de los dientes, problemas al hablar o dificultades a la hora de comer. Entendemos perfectamente la frustración que genera ver que el desarrollo bucodental no avanza como se esperaba, o que, tras años de llevar brackets, los resultados parecen desvanecerse.
Tragar es un acto que hacemos de forma automática más de 1000 veces al día. Sin embargo, cuando los músculos de la boca y la lengua no se coordinan correctamente, este movimiento tan natural se convierte en un problema latente: la deglución disfuncional o atípica.
En Evoluciona, como clínica multidisciplinar referente en Ponferrada, El Bierzo y Castilla y León, abordamos este trastorno desde una perspectiva integral. En este artículo te explicamos en detalle qué es, cómo identificarlo y la importancia vital de un abordaje conjunto entre logopedas, neuropsicólogos y odontólogos.
¿Qué significa deglutir y cuáles son las fases de la deglución?
Para entender dónde radica el problema, primero debemos comprender la normalidad del proceso. A menudo, nuestros pacientes buscan el significado de deglutir o se preguntan exactamente qué es deglutir.
La definición de deglutir hace referencia al proceso biológico y fisiológico mediante el cual los alimentos, los líquidos o la propia saliva pasan desde la cavidad oral hasta el estómago. Lejos de ser un simple movimiento, es una función neuromuscular extremadamente compleja.
Este proceso requiere una precisión milimétrica y se divide en varias fases de la deglución:
1. Fase oral (voluntaria)
Es el momento consciente en el que trituramos los alimentos mediante la masticación. Los mezclamos con la saliva para formar lo que conocemos como bolo alimenticio. En esta fase, la lengua juega un papel protagonista, recogiendo este bolo alimenticio y empujándolo hacia la parte posterior de la boca, apoyándose firmemente contra el paladar duro.
2. Fase faríngea (involuntaria)
Una vez que el bolo alimenticio cruza hacia la faringe, el proceso se vuelve automático. Se desencadenan una serie de reflejos de protección celular. Las vías respiratorias se cierran de forma momentánea y precisa para evitar que el alimento pase a los pulmones, previniendo atragantamientos graves.
3. Fase esofágica (involuntaria)
El alimento desciende por el tubo esofágico gracias a movimientos musculares rítmicos (peristaltismo) hasta llegar de forma segura al estómago, completando así el ciclo digestivo inicial.
Cuando todo el sistema funciona en armonía, este proceso es silencioso, eficaz y completamente seguro. Sin embargo, un mínimo fallo en la fuerza o posición de la musculatura, especialmente en la fase oral, altera por completo este frágil equilibrio.
¿Qué es la deglución disfuncional o atípica?
La deglución disfuncional ocurre cuando se realiza el movimiento de tragar líquidos, sólidos o saliva presionando la lengua contra los dientes o posicionándola entre ellos, en lugar de apoyarla en el paladar.
En la infancia, concretamente durante la etapa de lactancia, la lengua se sitúa de forma natural en una posición baja y adelantada. Esto es necesario para la succión.
Pero a medida que crecemos, maduramos y salen los dientes primarios y definitivos, la lengua también debe madurar y cambiar su posición de descanso y deglución. Es un proceso evolutivo esperado.
El problema surge cuando este patrón infantil persiste en el tiempo. Si este cambio fisiológico no ocurre, la fuerza constante de la lengua (repitiendo un empuje incorrecto más de mil veces diarias) termina desplazando los dientes y modificando la forma del paladar.
Signos de alerta: ¿Cómo detectar si mi hijo empuja los dientes con la lengua?
Detectar este patrón muscular a tiempo es fundamental. Identificarlo de forma temprana evita problemas mayores en el desarrollo maxilofacial y nos ahorra intervenciones mucho más largas e invasivas en el futuro.
Estos son los signos físicos y conductuales más comunes a los que debemos prestar especial atención, tanto en niños como en adultos:
- Empuje lingual: Al tragar saliva o alimentos, se ve claramente la lengua asomarse o empujar entre los dientes frontales (incisivos).
- Contracción labial excesiva: El paciente hace mucha fuerza con los labios o «arruga» la barbilla (músculo mentoniano) para poder tragar, evidenciando un esfuerzo compensatorio anormal.
- Respiración oral: Son personas que respiran habitualmente por la boca en lugar de por la nariz. Esto suele dejar la boca abierta en reposo, provocando que la lengua se mantenga en una posición baja y perjudicial.
- Problemas de pronunciación: Dificultad, ceceo o distorsión al articular ciertos sonidos como la /s/, /r/, /t/, /d/ o /l/.
- Masticación ruidosa o ineficaz: Comen habitualmente con la boca abierta, acumulan alimento en los carrillos (mejillas) o necesitan beber mucha agua constantemente para poder tragar la comida.
Tragar con dificultad: De la infancia a la disfagia en ancianos
Es importante realizar un correcto diagnóstico diferencial. Aunque la deglución atípica suele detectarse en la infancia o adolescencia (generalmente derivada por el dentista), las alteraciones de la deglución pueden manifestarse en cualquier momento de nuestra vida.
Cuando un paciente adulto reporta tragar con dificultad, debemos ir más allá. En la población geriátrica o en adultos con daño cerebral adquirido (ictus, traumatismos), es frecuente enfrentarse a la disfagia en ancianos.
La disfagia no es simplemente un mal hábito lingual, sino una alteración neurológica o estructural severa que impide el tránsito seguro del bolo alimenticio. Supone un riesgo crítico de desnutrición, deshidratación o neumonía por aspiración.
Nuestro departamento de Logopedia está altamente cualificado tanto para la corrección de patrones atípicos infantiles como para la rehabilitación neurológica de la disfagia en adultos, trabajando siempre de forma coordinada.
El papel fundamental del Logopeda y el Odontólogo: Un trabajo en equipo
A menudo, las familias acuden a la consulta del ortodoncista buscando una solución estética. Sin embargo, si un odontólogo u ortodoncista coloca un aparato para alinear los dientes, pero el paciente sigue tragando de forma atípica o disfuncional, el problema base persiste.
La lengua seguirá empujando los dientes miles de veces al día con una fuerza inmensa. ¿El resultado? En el momento en que se retire la ortodoncia, los dientes volverán a moverse a su posición incorrecta y el tratamiento fracasará (lo que clínicamente llamamos recidiva).
Por tanto, el trabajo en equipo interdisciplinar es absolutamente vital:
- El odontólogo/ortodoncista: Modifica la estructura ósea y dental mediante aparatología para dejar el espacio adecuado a la lengua.
- El logopeda: Reeduca los músculos y la función fisiológica para garantizar que no se deshaga lo que el dentista ha corregido con tanto esfuerzo.
Intentar corregir la posición de los dientes sin cambiar la forma de masticar, tragar y/o respirar es hacer, literalmente, el 50% del trabajo.
Terapia Miofuncional: Ejercicios para la deglución atípica
La solución definitiva requiere intervención clínica. La Terapia Miofuncional (TMF) es la especialidad de la logopedia que se encarga de prevenir, evaluar, diagnosticar y corregir todas las disfunciones de los músculos orofaciales.
Muchos usuarios buscan en internet remedios rápidos como «deglución atípica ejercicios pdf«, «ejercicios para no empujar los dientes con la lengua» o «ejercicios para deglución atípica«.
Sin embargo, desde Evoluciona advertimos que no se hacen ejercicios sin más, copiados de una plantilla genérica. Estos ejercicios se seleccionan de forma minuciosa para cada caso tras realizar una exhaustiva evaluación clínica.
El objetivo es reeducar funciones vitales (respiración, masticación y deglución) mediante un plan totalmente personalizado, que incluye:
- Entrenamiento muscular: Realizar ejercicios específicos para conseguir la fuerza, tono y elasticidad adecuadas a la lengua, labios, mejillas y demás musculatura implicada.
- Instauración de la respiración nasal: Si el paciente respira por la boca, es prioritario y urgente enseñarle a respirar por la nariz. Así logramos que la boca permanezca cerrada en reposo, con la lengua bien posicionada en el paladar. En ciertos casos severos, se aconsejará acudir previamente al Otorrinolaringólogo.
- Automatización: Lograr que la nueva y correcta posición de la lengua en el paladar (tanto al tragar como al estar en reposo) deje de ser un esfuerzo y se vuelva un hábito inconsciente, natural y automático.
Consejos prácticos para el día a día
Si sospechas que tu hijo o tú mismo presentáis deglución atípica, te dejamos algunas pautas iniciales y preventivas que ayudan a mantener una musculatura orofacial sana:
- Evita hábitos prolongados: El uso abusivo del biberón, la prolongación del chupete o la perjudicial costumbre de chuparse el dedo más allá de los 2 años favorecen directamente la aparición de la deglución atípica.
- Fomenta la masticación vigorosa: Introduce alimentos sólidos, duros y consistentes de forma progresiva en la dieta de los niños. Masticar alternando ambos lados de la boca repercute de forma muy positiva en el desarrollo óseo de toda la mandíbula.
- Vigila la postura en reposo: Asegúrate de que la boca debe estar cerrada con los labios suavemente sellados cuando no se habla ni se come. La lengua debe descansar arriba, tocando el paladar (justo en las arruguitas situadas detrás de los dientes de arriba), y nunca abajo ni empujando los incisivos.
¿Tienes dudas sobre tu caso? Evoluciona contigo, estés donde estés
El apoyo profesional a tiempo marca la diferencia entre un desarrollo sano y años de intervenciones correctivas. Ante la menor duda sobre la respiración, el habla o la forma de tragar, pide una valoración clínica.
Si te encuentras en Ponferrada o El Bierzo, te abrimos las puertas de nuestro centro físico. Nuestro equipo de Logopedia y Neuropsicología realizará una evaluación exhaustiva y trabajará de la mano con tu ortodoncista de confianza para garantizar el éxito total y definitivo de tu tratamiento. Además, si tu trabajo depende de tu voz, ofrecemos programas de Cuidado de la Voz para prevenir lesiones en docentes, locutores y comerciales.
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Texto revisado por la logopeda Jessica Becerra Riveiro



